Northeast Group es una consultora estadounidense que está ligada al mundo tecnológico. Entre otras labores, traza y ejecuta estudios, estadísticas y genera informes que resultan útiles para los departamentos de mercadotecnia, diseño e I+D de numerosas empresas tecnológicas, entre ellas, las de iluminación LED.

Recientemente público un elaborado informe donde se explora detalladamente el presente y el futuro del alumbrado LED vial de numerosos países. Uno de los gráficos publicados resulta muy útil y muy revelador:

Se trata de una previsión de la instalación de la iluminación LED vial a lo largo de algo más de una década, con un crecimiento claramente exponencial. A fecha de 2012, el LED no había penetrado más de un 1% en la iluminación pública, pero actualmente, esa cifra se ha más que duplicado. Siguiendo esa previsión, y considerando que el precio del LED se reducirá con el tiempo, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que para el 2025 la mayoría de las instalaciones de iluminación pública de los países industrializados utilizarán la tecnología LED. Por otra parte, se aprecia que la instalación de sistemas inteligentes crecerá menos que el mismo LED, y si trasladamos esa pauta a España, creemos que la diferencia será aún más acusada.

Actualmente, los sistemas inteligentes y centralizados resultan francamente difíciles de amortizar. Supongamos que un Ayuntamiento sustituye una lámpara de 150W de VSAP por una lámpara LED de 36W. La inversión, difícilmente superará los 110€ sin considerar el coste de instalación, pues este queda más que compensado al reducir el factor de mantenimiento de las instalaciones. Con el actual coste de la electricidad, se conseguirá una amortización inferior a los 15 meses, lo que resulta ser una inversión muy rentable. En el caso de que se opte por instalar también un sistema inteligente de gestión centralizado, para por ejemplo, reducir el flujo luminoso a altas horas de la noche y ahorrar aún más, dicho sistema cuenta con la desventaja de que parte de un punto en el que ya hay bajo consumo, así que solo podrá reducir 15 de los 36W de la lámpara por un periodo de 4 a 6 horas según la época del año. Por experiencia sabemos que un sistema de esas características de nueva instalación cuesta como mínimo unos 70€ por punto de luz. Así, la amortización de ese artefacto no llegará, o bien se alargará a 15 años en el caso de las lámparas muy potentes. No sería honesto agrupar la lámpara con el sistema de gestión, pues a pesar de que se puede adquirir todo a la vez y hacer un cómputo global para calcular los plazos, lo cierto es que es el sistema de telegestión y las fuentes de luz son sistemas completamente independientes, y el cálculo de viabilidad del proyecto debe asignar al sistema de gestión solo lo que ahorrará en términos reales; lo que supone aplicar los parámetros a la tecnología que se va a instalar, ya que esta última puede trabajar perfectamente sin sistema de telegestión alguno.

Si el sistema centralizado se va a utilizar también para instalar cámaras, como lo hacen algunos sistemas de iluminación pública PLC, o alarmas y persianas, como lo puede hacer DALI, habría que estudiar la viabilidad del proyecto desde otra óptica, ya que esas prestaciones podrían aportar positivamente a la viabilidad del proyecto. Pero si se trata solo de iluminación, sería más conveniente optar por otras soluciones no centralizadas, y mucho más económicas.