Quesa es un claro ejemplo del típico pueblo valenciano de interior, de casas blancas y calles estrechas. En el año 1690 sufrió una epidemia que acabó con toda su población, salvo una familia: los García. En 1748 sufrió un terremoto que destruyó 56 casas. También se ha visto despoblado en varias ocasiones a lo largo de los siglos, pero a pesar de todos esos contratiempos sus aires arquitectónicos árabes se han conservado hasta nuestros días.  Quesa pertenece a la Comarca de Navarrés, un entorno verde y privilegiado, lleno de rincones conocidos por muy pocos donde disfrutar de pequeños lagos, charcas y naturaleza. También es de mencionar el tema de las pinturas rupestres, como las del Abrigo del Voro, que hace 20 años fue declarado como Patrimonio de la Humanidad.

Hace pocos días, visitamos Quesa porque estábamos interesados en comprobar el estado de la sustitución de su iluminación urbana. Quesa es uno de los municipios que aprovechó el Plan de Ahorro Energético de la Diputación de Valencia. La Diputación cedió ciertos fondos que las autoridades municipales han utilizado para adquirir cierta cantidad de lámparas de tecnología LED de nuestra marca As de LED ® de 54W, para sustituir lámparas de vapor de sodio de alta presión, con potencias que van de los 150W a 250W, consiguiendo un ahorro que oscila entre el 66% y 80% en consumo eléctrico, lo que supondrá un ahorro considerable a las arcas municipales.

Nada más llegar al pueblo por la CV-580, entramos a una rotonda en la que ya se podía apreciar distintas zonas donde ya se habían instalado las lámparas LED. En la siguiente imagen se ve la primera calle iluminada con lámparas LED, al fondo la rotonda que da la bienvenida al pueblo iluminada con la antigua tecnología VSAP.

Los técnicos municipales eligieron luces con una temperatura de color cálida para dar un tono acogedor al pueblo. Es llamativa la enorme diferencia en cuanto a fidelidad de colores que ofrece la luz LED frente a otras tecnologías. Las lámparas VSAP impregnan todo lo que bañan de un tono amarillento monocromático, que nos impide distinguir los colores reales de los objetos.

La Calle General Mola, representa el grueso de calles de este municipio: su característica arquitectura, estrechez y sus farolas clásicas instaladas a media altura. No es de extrañar que el Ayuntamiento promueva el turismo mediante el alquiler de casas, siendo un sitio ideal para desconectar.

En su pequeña plaza, apenas había espacio para poder enfocar una vista general de su Iglesia, dedicada a San Antonio Abad. Además, el lugar se encontraba iluminado con tan solo 1 luminaria, lo que no nos permitió ver la iluminación al completo de la plaza:

La población fue construida sobre un terreno bastante irregular, por lo que al recorrerlo nos encontramos con múltiples desniveles, que dan a sus calles un encanto particular.

Una de las zonas que quedan por sustituir a tecnología LED es el edificio consistorial. Es un criterio típico empleado por muchos técnicos: la iluminación de las áreas más representativas del pueblo es la última en ser sustituida, suponemos que para que los vecinos se adapten mejor a la nueva tecnología. Tal y como se observa en la siguiente imagen, el tono amarillento y uniforme todavía predomina en el lugar, el cual será remplazado por tecnología LED en un corto plazo de tiempo.