Si bien es cierto que una de las propiedades de la iluminación LED es la eliminación del calor generado por la propia iluminación, también lo es que las bombillas LED (o cualquier otro dispositivo de iluminación LED) incluyen en su interior (excepto en las bombillas LED con driver externo) una serie de componentes electrónicos que si generan calor, el cual es disipado por la propia bombilla para evitar que que quede en el interior de la lámpara y así evitar daños por sobre-calentamiento.

Este calor, indispensáblemente, debe ser disipado hacia el exterior. En muchos casos, se opta por instalar bombillas LED en luminarias sin tener en cuenta que el interior de la misma se trata de un espacio muy reducido y cerrado, lo que provocaría a la larga un sobre-calentamiento en la lámpara y, con ello, fallos y posibles roturas. Por ello, en aquellos modelos donde nuestras bombillas integran el driver de LED en su interior, es indispensable que exista, como mínimo, un espacio libre igual al doble del volumen de la bombilla una vez instalada (o el triple del tamaño de la bombilla con la luminaria vacía), o, en su defecto, que la pantalla protectora de la luminaria sea eliminada, permitiendo así la salida del calor. En el caso de no seguir estas instrucciones, la bombilla quedaría exenta de garantía en caso de avería por sobre-calentamiento, tal y como se indica en las advertencias de las correspondientes fichas técnicas de cada producto.

Recomendamos, ante cualquier duda previa a la elección de alguna de nuestras bombillas LED con driver interno, consultar con nuestro departamento técnico para verificar que el modelo elegido es compatible con la luminaria existente o, en su defecto, seguir los consejos proporcionados antes de proceder a la instalación.