Nuestras bombillas de LED para farola se dividen en diversas gamas, diferenciadas por grupos de potencia (alta o baja potencia) y, especialmente, por llevar el driver (fuente de alimentación de corriente constante) interno o externo. Y es ahí donde a muchos usuarios les surge la duda, ¿cuál elegir? ¿cuáles son las diferencias?.

Trataremos de explicarlo brevemente y sin entrar en complejos análisis técnicos:

El driver de LED es, a grandes rasgos, lo que en otros sistemas de iluminación siempre se ha conocido como equipo auxiliar, es decir, un dispositivo electrónico que convierte la corriente alterna de entrada a la que el producto necesita para funcionar. Este driver está compuesto en su interior por diversos componentes electrónicos (circuitería, condensadores, transformadores…) que generan calor, el cual es más crítico conforme las horas de uso son más continuadas y, especialmente, cuando el producto de iluminación es más potente. Por este motivo, es más común el uso de un driver externo en bombillas LED de alta potencia, aunque cada vez es más común encontrarlo en todo tipo de bombillas, incluso en pequeñas dicroicas de 4W.

Un factor muy importante a la hora de elegir una bombilla LED con driver interno o externo es el tipo de luminaria que vamos a utilizar, abierta o cerrada. Si la luminaria es abierta, como lo son muchas Villas y Fernandinas, no habrá problema, ya que la estructura procurará una correcta disipación del calor, pero si la luminaria es cerrada, debemos considerar el espacio libre que quede dentro de la luminaria una vez instalada la bombilla (recomendamos la lectura de este artículo al respecto). Si el espacio libre restante es inferior al doble del volumen de la bombilla, entonces deberemos optar por una con driver externo, evitando así que el calor del driver se quede en el interior de la luminaria y acabe afectando al funcionamiento de la bombilla. Por lo contrario, si este espacio es superior al doble del volumen o no dispone de pantalla que evite la salida del calor, se podrá optar por una bombilla LED para farola con driver interno.

Una de las ventajas de las bombillas LED con driver externo es la facilidad de la sustitución del driver en caso de avería, puesto que no hará falta manipular la propia bombilla para su sustitución, si bien es cierto que el driver externo ocupa un lugar fuera de la luminaria que en el caso de las bombillas con driver interno no es necesario.

En resumen:

Ventajas de las bombillas LED con driver interno

  • Instalación más rápida y fácil
  • No precisa retirar los equipos auxiliares, solo anularlos o puentearlos.
  • Solución todo en uno, sin necesidad de espacio externo
  • Precio ligeramente inferior

Ventajas de las bombillas LED con driver externo

  • Productos de mayor potencia/luminosidad
  • Instalación en luminarias con menor espacio interno
  • Si el driver llega al final de su vida útil o se avería, se puede sustituir en el acto, sin necesidad de enviar la bombilla al SAT.
  • La bombilla es más pequeña.
  • Mayor vida útil para todos los componentes.
  • Más versatilidad en cuanto a mantenimiento.
  • Mayor fiabilidad.

Inconvenientes de las bombillas LED con driver interno

  • Requiere un espacio mayor en el interior del bloque óptico de la luminaria.
  • Si hay exceso de calor, un fusible térmico rearmable (PTC) interrumpirá el funcionamiento para salvar la integridad de la bombilla.
  • Las bombillas, por norma general, serán de menor potencia/luminosidad.
  • Para la misma potencia, una bombilla de driver interno es más grande que una de driver externo.
  • Cuando el driver llegue al final de su vida útil, hay que enviar la lámpara al SAT para su reparación.

Inconvenientes de las bombillas LED con driver externo

  • Requiere liberar espacio en el compartimento de equipos auxiliares para instalar el driver externo.